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Unas cosplayers lesbianas muy monas comparten un mismo consolador en sus coños húmedos
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🇪🇸 ES
Descripción
La habitación es de color rosa chicle y el sofá ya está sepultado bajo volantes azules y retales rosas de sirvienta. Peluca platino, lazo de gato y una campanilla dorada en una de ellas. Coletas castañas, orejas de conejo, un collar rojo con campanilla y un llamativo tatuaje de una zorra de anime a lo largo del otro brazo. Van directas a las tetas: bocas, dientes, saliva que les corre entre ellas. Aparece la polla doble transparente y la tratan como un reto, metiéndose ambos extremos hasta el fondo de la garganta a la vez hasta que empieza a chorrear. Alinean sus coños y se meten el cristal por ambos con tanta fuerza que el centro desaparece y sus caderas chocan. Tumbadas de espaldas, se meten los dedos la una a la otra con las uñas azules y lilas, abriéndose los labios para la cámara. A cuatro patas, juntan culo con culo y meten el mismo juguete por ambos agujeros hasta que suena húmedo. Los disfraces acaban convertidos en un montón empapado. Las medias y las campanillas se quedan puestas porque nunca se molestaron en quitárselas.
Historia
Las campanas no dejan de chocar entre sí porque no dejan espacio entre sus cuellos. La rubia del lazo azul lame primero el tatuaje, luego se aferra a un pezón y no levanta la cabeza para respirar. La de las orejas de conejo agarra ambas tetas de la rubia, encaja el juguete transparente entre ellas y se folla el escote antes de que nadie haya dicho nada. Chupan ambos extremos al mismo tiempo, con la saliva resbálándoles por la barbilla, tratando el cristal como si fuera una polla de verdad que tienen que compartir. Cuando ya está empapado, se dan la vuelta, chocan las caderas y se meten ese juguete en ambos coños hasta que no queda ni un resquicio de luz y les tiemblan los muslos. Se dejan caer sobre el sofá capitoné, aún con las medias hasta los muslos, y se abren mutuamente con los dedos, mostrándolo todo. La última postura es de rodillas, culo con culo, con el mismo trozo de cristal entrando y saliendo de ambos agujeros mientras miran hacia atrás. Los trajes no llegan a ponerse. La habitación sigue siendo rosa y pegajosa.